lunes 14 de noviembre de 2011

Unificación de Ayuntamientos


El pasado 30 de octubre La Voz de Galicia —en su edición de A Mariña— publicaba un interesante artículo sobre la posible unificación de Ayuntamientos. El mencionado artículo fue aprovechado como punto de partida en algunos foros de debate, en los cuales, la gente libremente puede opinar. Un tertuliano en una cadena de radio comentó lo siguiente: “es un debate que está en la calle desde hace años y no tardará en llegar al parlamento”. Me llamó la atención el enroque de algunos alcaldes y la pasividad de la mayoría. Algunos dicen que ese no es el tema que preocupa; otros dicen que es totalmente inviable, por lo menos a corto plazo; solo el Alcalde de Mondoñedo —públicamente— se mostro a favor de un cambio que permita un ahorro: por ejemplo, mancomunando servicios, añadiendo que Mondoñedo ya pasó por varios cambios a lo largo de la historia. En este sentido, cabe recordar que Mondoñedo fue una de las siete provincias en que estuvo dividida Galicia durante la Edad Moderna y que desapareció como tal en 1833 con la reorganización provincial que dividió el territorio gallego en las cuatro provincias actuales. La provincia de Mondoñedo pasó a ser absorbida por la provincia de Lugo.
En su momento ya manifesté y publiqué en varios medios de comunicación mi postura acerca de la supresión de las Diputaciones; tema que, entre líneas, deja caer algún alcalde aunque no mencione expresamente al ente provincial, no vaya ser que le tiren de las orejas o le dejen fuera de algún plan de empleo con el que pueda pagar sus favores políticos.
Volviendo al tema principal —unificación de municipios— me llamaron especialmente la atención unas declaraciones del regidor de Trabada José Manuel Yanes Ginzo, quien asegura categóricamente que está totalmente en contra, y además, lanza una presunta amenaza, algo muy habitual en este personaje, manifestando textualmente: “Estoy absolutamente en contra de la unificación, porque a nada conduce, nada se ahorraría. Además, la ciudadanía no lo aceptaría. Si algún gobierno llegase a tomar tal decisión tendría problemas”.
Me surge una duda: ¿Tendrán que hacer los alcaldes un curso de pedagogía política? Para los que no conozcan la Mariña Lucense les diré que el Ayuntamiento de Trabada está a 10 minutos —en coche— de Barreiros y a otros tantos de Lorenzana. Es un ayuntamiento agrícola-forestal que, en su conjunto parroquial, no supera los 1500 habitantes. En la Mariña Lucense se pueden contar hasta 8 Ayuntamientos que no superan los 2000 habitantes y 3 que no llegan a los 4000, qué casualidad; son los alcaldes que no quieren ni hablar del tema.
Quiero poner en consideración de los lectores otra de las manifestaciones que, cuando menos, demuestra lo poco solidarios que somos ó, tal vez, el desconocimiento de lo que supone el trabajo en equipo, ignorando por completo que, compartir servicios básicos, también produce un considerable ahorro. Esta es otra de sus manifestaciones: “Nosotros tenemos una trabajadora social. ¿Podría ésta dar servicio a otro ayuntamiento? Yo veo lo que trabaja y le digo que dífilamente”.
Este alcalde, a diferencia de otros y por ser un primer espada en el partido, se expresa abiertamente en este sentido, pero no difiere de muchos otros que no hablan pero piensan exactamente igual.
El alcalde de Vicedo, Don Jesús Novo, apunta algún tema interesante. Habla de mancomunar servicios, gestionándolos ellos mismos. Algunos aun recordamos el servicio que prestó la mancomunidad de municipios de a Mariña Lucense, puedo decirlo alto y claro por ser parte activa en su creación allá por el año 1983 siendo Presidente del chiringuito Don José Noceda —alcalde de Lorenzana— y digo chiringuito porque fue, durante muchos años, un chiringuito al servicio de un determinado partido político.
Este mismo alcalde —Jesús Novo— que parece no estar muy al loro de lo que puede influir la gestión política para un sistema de ahorro conjunto, es decir, fusionando dos o más ayuntamientos, dice: “yo pregunto: ¿qué ahorraríamos juntando dos Ayuntamientos? ¿El sueldo del alcalde y algún concejal? Porque los funcionarios serian los mismos. No, no lo veo factible”.
El sueldo medio de un alcalde ronda los 45.000 €, los concejales con dedicación exclusiva no bajan de 25.000 €; para poco más de 70.000 habitantes los contribuyentes pagamos 16 sueldos de alcaldía y 36 dedicaciones entre exclusivas y parciales, lo que supone algo más de 1.200.000 €.
Una trabajadora de asistencia a domicilio atiende diariamente entre tres y cuatro personas necesitadas, en muchos casos dependientes, su salario no sobrepasa los 12.000 €/año. La cantidad de solicitudes que diariamente entran en los despachos de las trabajadoras/trabajadores sociales se pueden contabilizar por docenas, la inmensa mayoría no se pueden atender, el tiempo de espera por falta de recursos económicos es de dos años de media, en algunos casos llegan a destiempo cuando el dependiente ya ha fallecido. ¿Se imaginan ustedes cuantos puestos de trabajo se pueden crear con la mitad del lo que cobran los políticos? El 50% de este montante económico (1.200.000 €) supone 600.000 €/año. Esto supondría mantener un equipo de 50 trabajadoras y trabajadores sociales. De igual forma podríamos contabilizar un ahorro eliminando la duplicidad de servicios, simplemente me he fijado el primero porqué sería una buena forma de ir desarrollando el cuarto pilar del estado de bienestar.