domingo 26 de diciembre de 2010

DIÁLOGO DE SORDOS


Leer en los medios de comunicación noticias que mencionen la Mariña Lucense en el último lugar es habitual, hoy quiero hacer mención de dos noticias de los últimos días que, lamentablemente, una vez más ponen de manifiesto el grado de interés – ninguno – de los gobernantes por esta comarca. Por ejemplo: hace precisamente una semana, un medio de comunicación, en su edición comarcal, titulaba a toda página: “A Mariña es la última comarca gallega donde el Sergas implanta un programa para agilizar la asistencia a pacientes con infarto”. Claro que, dado que este servicio es de la Xunta, alguien puede pensar que el PP, una vez más, hace gala de un abandono absoluto de esta franja costera. Lo cierto es que no iría desencaminado, ya que, más allá de la pura publicidad política y la pantomima electoralista, poco más dan de sí, prometer y prometer pero nada hacer.
Segundo ejemplo: días pasados, otra noticia – esta procedente del ente provincial – nos vendía lo siguiente: “la Diputación Provincial de Lugo está elaborando una guía sobre los distintos Caminos de Santiago”. Pues que casualidad, en esa guía se olvidaron, una vez más, de poner el camino de la costa, el llamado Camino del Mar. Claro que, aquí ya nos encontramos en la situación opuesta: el gobierno de la Diputación es de color distinto, lo componen PSOE y BNG que, dicho sea de paso, en absoluto se ha preocupado por los problemas que sufre nuestra comarca. Problemas en el sector pesquero; infraestructuras y urbanismo destacan por encima de cualquier otro de los muchos que se pueden enumerar, de ahí que el incluir en una guía el Camino del Mar lo puedan considerar una simple tontería de aquellos que lo consideramos justamente lo contrario. Para reivindicar esta ruta me gustaría tan solo exponer una pincelada de historia: el Camino del Norte es, sin duda, una de las rutas más antiguas junto con el Camino Francés, los reyes europeos de la edad media se inclinaron por esta ruta para llegar a Santiago. Conforme avanzó la Reconquista y los terrenos del sur recuperaron la paz, el Camino del Mar fue cediendo poco a poco su protagonismo. Durante los dos últimos siglos apenas fue utilizado por los peregrinos, sin embargo, el auge de caminar a Santiago por la costa cantábrica le está devolviendo su estatus como ruta y comienza a verse de nuevo peregrinar por una de las más bellas y verdes rutas: la Ruta de Mar.
A veces me pregunto si los gobernantes de este país, en la mayoría de los casos, pisan tierra o está sobre una nube, de la cual, no quieren bajar. Digo esto por lo siguiente: ¿cómo se puede marginar, de forma tan sutil, una comarca que alberga más de 77000 personas y aporta más del 50% del PIB de la provincia? Sinceramente, no es fácil de entender y será más difícil de asimilar para aquellos que, con sentido de la inversión, hagan sus estudios de viabilidad para el desarrollo de una determinada empresa, claro que, por la situación económica puede ser viable: en la comarca tenemos implantada la mayor factoría de aluminio - alúmina de Europa, también contamos con dos de los puertos de mayor facturación del cantábrico y, tanto a nivel industrial como mercantil, contamos con mano de obra muy cualificada. Lógicamente los contras nos invaden: las carreteras son de tercera categoría, los servicios son lamentables, no tenemos un servicio de cercanías que, mínimamente, esté adaptado a los tiempos que corren y para ir al aeropuerto más cercano, aún tenemos dos horas de viaje con el sufrimiento de los primeros 90 kilómetros por carreteras terciarias.
Tengo mi propia teoría al respecto: al ser esta franja costera tan dispersa y, en muchos casos, incomunicada, las personas votamos en un porcentaje muy bajo, por consiguiente pagamos poco a los políticos que les toca gobernar, pero tampoco quiero dar ideas, éstos serian capaces de hacer una ley que permitiese ir con la urna casa por casa hasta llenarla.