miércoles 23 de septiembre de 2009

"PLAN E" Y OTROS PLANES...


Hacer un análisis sobre la política económica que está llevando a cabo el gobierno que preside Zapatero, no es tarea fácil. Hago valer mi condición de humilde observador y comparo la política de este gobierno con la de gobiernos de antaño, cuyos “regidores” no quiero ni mencionar ya que, alguno de ellos aun mueve la colita por el senado. Me explico: pobreza, desigualdad, desempleo, economía sumergida y para que no gastemos las neuronas pensando demasiado, una televisión bien amoldada al sistema. A a la Señora, Sin Tetas, Gran Hermano y Paquito el Chocolatero, lo riegan con acontecimientos deportivos del momento en los qué, Real Madrid y Barcelona, forman el ingrediente perfecto para el idóneo entretenimiento. Para que este gobierno sea una copia de gobiernos de antaño, solo nos faltan los toros, lo que se dice toros, ya quedan menos, aun que ello no implique que se hayan acabado los cuernos.
A los afines e incondicionales del PSOE, no se les puede hablar de economía, ellos siempre tienen la razón, claro; son de izquierdas. ¿Qué narices sabemos los políticos de barrio?; nada, todos a callar. Menos mal que la libertad de expresión no es patrimonio del gobierno ni de los incondicionales del PSOE. “La libertad de expresión es de todos y cada uno de los españoles y españolas” y haciendo uso de ese derecho - por el cual yo sí he luchado - he de opinar lo siguiente:
Me gustaría analizar con vosotros – la gente de a pie - uno de los Planes que se está anunciando a bombo y platillo desde todos los Ayuntamientos gobernados por el PSOE, dando la impresión – a lo lejos - que este plan es el mega-soluciones para la crisis del inquilino monclovita: El “Plan E”. La paradoja fue ver cómo, en muchos casos, los carteles eran más grandes que las propias obras que anunciaban, otras veces más anchos que las calles a asfaltar, y en ocasiones tan altos que tapaban las ventanas de los vecinos del lugar donde se instalaban… y para rematar, no pocas veces, más caros que la mismísima obra que anunciaban y que subvencionaba el Gobierno.
Consecuencia del ingenioso estímulo Zapaterino: 30.000 carteles de 12 metros cuadrados cada uno (más ocho metros cuadrados de espacio entre patas), que constituyen unos 360.000 metros cuadrados de superficie propagandística (120 kilómetros de valla en una autopista), repartidos por toda la geografía nacional con un costo de más de mil euros cada uno (sin tener en cuenta el gasto de colocación y retirada). En definitiva, unos 30 millones de euros (5.000 millones de las antiguas pesetas) en cartelitos con su tercio de espacio en blanco.
Eso sí… gracias al endeudamiento de las arcas públicas, la localidad de Burela – por ejemplo - goza de una docena de estos esplendidos y monstruosos carteles para una inversión que no supera los 350.000 € y no crea ni un solo puesto de trabajo.
Ante tanta incoherencia política me pregunto: ¿y la oposición que hace? No entiendo al Partido popular, para mí que Marina Rajoy se cambió el apellido; ahora se llama Mariano Rajado. Este partido que ya no se sabe quien lo lidera, porque hablan todos de todo aunque nadie esté convencido de lo que dice. Critican las medidas del gobierno y luego las votan a favor, ¿en qué piensa Mariano Rajado? Lo peor que le puede pasar a un político es votar con la urna en cabeza. Así está actuando el Partido popular que, aun que no sabemos quién manda, si nos damos cuenta que a “Mariano Rajado”, le quedan tres debates. ¿Quién será el siguiente?